Lo que no te cuentan: Adrián Sáenz Copytrading: Cómo Perdieron 17 Millones

Hilo sobre el youtuber español que ganó 20.000€ promocionando copytrading, borró los vídeos cuando 2.324 personas perdieron 17 millones, y ahora alerta sobre estafas con IA
#Lo que no te cuentan: Adrián Sáenz, el youtuber que vendió un "amigo del gimnasio" y se llevó 20.000 euros mientras sus seguidores perdían 17 millones
Un chico en el gimnasio le recomendó copytrading. Él invirtió 3.000 euros, ganó 20.000, promocionó el sistema a 1,2 millones de seguidores y desapareció cuando todo se fue a cero. La coartada era un link de afiliado. La víctima eras tú.
Adrián Sáenz no es un desconocido. En YouTube acumula más de 1,2 millones de suscriptores. En Instagram, 160.000. En TikTok, 130.000.
Su contenido es un catálogo de promesas: dropshipping, Amazon, póker, alquileres Airbnb, fondos de inversión, minería de criptomonedas, NFTs. Cualquier método con el que se pueda ganar dinero aparece en su canal. Cualquiera.
En 2023, descubrió el copytrading. O, mejor dicho, un chico en el gimnasio se lo descubrió a él.
El amigo del gimnasio y la martingala que nunca falla
Según su propia versión, un desconocido se acercó a Sáenz en el gimnasio. Le había visto en YouTube. Le recomendó empezar con copytrading. Adrián lo vio arriesgado y no invirtió.
Diez meses después, cambió de opinión. "Una buena idea para hacer en un vídeo".
Colocó 3.000 euros en tres traders. Una semana después, uno de ellos le había hecho ganar 18 euros. Ese trader era Leviatán.
Cuadruplicó la apuesta a 5.000 euros. A los treinta días, 966 euros de beneficio. Duplicó de nuevo hasta 10.000. A los 63 días, Leviatán le había generado 7.368 euros. Una rentabilidad del 73,7% en dos meses.
"El joven 'youtuber' había encontrado un acuífero en el desierto."
Así lo describió El Periódico. Y así se lo hizo saber a su legión de seguidores.
Pero había un detalle que no mencionaba en los primeros vídeos. En los dos primeros, colocó un link de afiliado con Roboforex. Recibía comisión por cada persona que se registrara e invirtiera en Leviatán.
Cuando otro youtuber, Capelo Trading, desveló esto, Sáenz lo confirmó en su último vídeo sobre el tema. Los tres primeros vídeos fueron eliminados de YouTube. Solo el último permanece público.
La caída: 17 millones en una mañana de julio
El 5 de julio de 2023, 2.324 inversores que copiaban a Leviatán vieron en directo cómo su dinero se evaporaba. La estrategia del trader era una martingala: un sistema de casino donde se apuesta el doble tras cada pérdida.
En los mercados financieros, la martingala tiene esperanza matemática negativa. Es perdedora en el largo plazo. Solo se desconoce cuándo explotará.
Ese día explotó.
"Increíble. Flipando. Se han cepillado casi veinte millones", escribió un afectado en Telegram a las doce del mediodía. "Dios, ¿pero por qué no se pronuncian?", preguntó otro. "Nos han jodido, pero bien, y no vamos a oler una."
Leviatán —se rumorea que dos o tres personas en Andorra— envió un mensaje de disculpa. Culpó a la pandemia, la guerra, la inflación, el BCE. Ofreció una explicación vaga y animó a seguir. "Así es la vida, cuando te caes te tienes que levantar."
Luego borró su canal de Telegram. Y abrió uno nuevo. Captó a 600 inversores más. Volvió a quebrar semanas después.
El giro polémico
Aquí está el truco que nadie menciona.
Adrián Sáenz no fue una víctima más. Él sacó su dinero a tiempo. Subió un vídeo diciendo que ya no recomendaba copytrading ni estrategias martingala. Quitó los enlaces de afiliado. Y preguntó a sus seguidores qué hacer con los 20.000 euros que había ganado.
"¿Qué os gustaría que hiciera con ellos? ¿Os gustaría que pruebe algún tipo de negocio o inversión? Déjadmelo en los comentarios."
La ironía definitiva: el hombre que te llevó a la ruina te pidió ideas para reinvertir tu dinero.
Pero hay algo peor. Sáenz incluía en sus vídeos la coletilla "esto no es una recomendación de inversión". La cláusula de escape perfecta. El abogado Juan Carlos Gómez de León lo explica con crudeza: "¿Pero hasta qué punto son estas recomendaciones una actividad financiera? O se acredita que el 'youtuber' sabía que estas operaciones iban a ser un fracaso o no habría estafa alguna."
Traducción: si no puedes demostrar que Adrián Sáenz sabía que Leviatán iba a quebrar, no hay delito. Solo hay un millón de suscriptores que confiaron en un chico del gimnasio, un link de afiliado y una rentabilidad del 73%.
El sistema legal te protege del youtuber. No te protege de ti mismo.
La pregunta que no te dejará dormir
Si descubrieras mañana que el influencer que te prometió libertad financiera ganó 20.000 euros con tu dinero mientras tú perdías todo, y la ley dice que no cometió delito porque incluyó una coletilla de descargo de responsabilidad, ¿intentarías demandar a un sistema que permite esto o aceptarías que la única estafa real fue creer que alguien con un iPhone y un link de afiliado podía hacerte rico?
El contexto: la estafa como modelo de negocio
En 2025, Adrián Sáenz sigue activo. Ahora alerta sobre estafas digitales que usan inteligencia artificial. "No hago anuncios. Cualquier anuncio en el que aparezca mi imagen no es mío y, por lo tanto, es una estafa", afirma.
Mientras tanto, otros creadores lo acusan de blanquear a personajes polémicos como Llados, Dollardorado e incluso Andrew Tate. Un análisis de YouTube de 2025 sostiene que Sáenz "utiliza su discurso para encubrir y promocionar estafas disfrazadas de oportunidades financieras".
La reclamación colectiva contra Roboforex —no contra Leviatán ni contra Sáenz— nunca prosperó. El abogado Gómez de León fue categórico: "Yo no lo veo. Si aceptas copiar una inversión que no sabes si es buena o mala, estás jugando."
"¿Pero y si sale bien, qué dices?"
