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Zhang Yiming: El Fundador Invisible de TikTok Que Conquistó Asia

Zhang Yiming: El Fundador Invisible de TikTok Que Conquistó Asia
Portada

Hilo sobre el hombre más rico de Asia que nadie conoce, por qué TikTok es su máquina de hacer dinero, y cómo tu scroll diario alimenta un imperio que no responde ante ti.

Lo Que No Te Cuentan: El hombre que construyó tu adicción a TikTok acaba de comprar Asia entera

# Un multimillonario invisible acaba de desbancar al emperador de la India como el segundo hombre más rico del continente

*¿Sabes quién es? Exacto. Nadie lo sabe.

Zhang Yiming tiene 41 años. Nunca ha dado una entrevista importante. No tiene Twitter. No tiene Instagram. No aparece en eventos tecnológicos. Es un fantasma con 69.300 millones de dólares en el bolsillo.

Y acaba de pasar a Mukesh Ambani.

Ambani es el dueño de Reliance Industries. Controla petróleo, telecomunicaciones, retail y una parte enorme de la economía india. Es visible. Político. Ostentoso. Su casa en Mumbai cuesta 2.000 millones. Tiene 27 plantas. Un helipuerto. 600 empleados.

Zhang Yiming vive en Pekín. O quizá en Singapur. Nadie lo sabe con certeza. Su única declaración pública memorable fue:

"No soy una celebridad. Soy un ingeniero que escribe código."

Ese ingeniero creó ByteDance. La empresa matriz de TikTok. La aplicación que probablemente has abierto más veces de las que recuerdas hoy.

El imperio del scroll infinito

ByteDance vale más que Coca-Cola, Nike y McDonald's juntas. La valoración ronda los 300.000 millones de dólares. Zhang fundó la empresa en 2012 desde un apartamento en Zhongguancun, el Silicon Valley chino.

Su primer producto fue Toutiao. Un agregador de noticias basado en algoritmos de recomendación. Aburrido. Útil. Rentable.

Luego llegó Douyin. La versión china de TikTok. Vídeos cortos. Scroll infinito. Dopamina en bucle. En 2017 compraron Musical.ly, la red social de adolescentes cantando en el baño, y la fusionaron con TikTok.

El resto es historia. O mejor dicho: el resto es una rutina diaria para más de mil millones de usuarios.

En marzo de 2025, Bloomberg ya lo coronó como la persona más rica de China. Superó a Zhong Shanshan, el magnate de Nongfu Spring. Ahora, en junio de 2026, su fortuna habría crecido lo suficiente como para superar a Mukesh Ambani como el segundo hombre más rico de Asia.

Pero Zhang no aparece en portadas. No da discursos en Davos. No tiene una fundación con su nombre. No financia campañas políticas de forma visible.

Eso es lo que lo hace diferente.

El giro polémico

Aquí está el truco que nadie menciona.

Zhang Yiming no es rico porque creó TikTok. Es rico porque creó una de las máquinas de atención más eficientes de la historia moderna.

Y esa máquina opera dentro de un entorno regulatorio chino.

ByteDance tiene su sede legal en las Islas Caimán. Su matriz operativa está en Pekín. Sus algoritmos están sujetos a la regulación china. Su contenido ha sido objeto de debate y escrutinio en distintos países.

Zhang dejó el cargo de CEO en 2021. Dijo que quería "leer y soñar".

La ironía definitiva:

el hombre que construyó una plataforma diseñada para capturar atención quería recuperar tiempo para leer.

Pero no desapareció.

Sigue siendo uno de los principales accionistas. Sigue vinculado al futuro de la compañía. En 2023 creó Cool River Venture HK, una sociedad de inversión en Hong Kong con estructura internacional. En 2025 lanzó un programa de incubación de talento en Shanghái.

Aparece una vez al año. Sonríe para una fotografía. Y vuelve a desaparecer.

Mientras tanto, TikTok está prohibido en India. Investigado en Estados Unidos. Regulado en la Unión Europea.

Y Zhang Yiming acaba de alcanzar una fortuna gigantesca gracias a una aplicación que millones de personas abren varias veces al día.

"No soy una celebridad. Soy un ingeniero que escribe código."

Traducción:

No me busques. No me encontrarás. Pero mi producto sí te encontró a ti.

La pregunta que no te dejará dormir

Si descubrieras que cada minuto que pasas en TikTok alimenta la fortuna de un hombre que nunca ha hablado contigo, que nunca te pedirá permiso y que opera desde una realidad política completamente ajena a la tuya:

¿seguirías abriendo la aplicación mañana?

¿O preferirías no pensarlo y seguir deslizando el dedo?

Cierre

Zhang Yiming no es Bill Gates. No es Steve Jobs. No es Elon Musk.

No hay biopic en Netflix.

No hay libro de memorias.

No hay TED Talk.

Y eso es precisamente lo que lo convierte en una figura singular dentro de la élite tecnológica mundial.

Porque el poder invisible rara vez recibe el mismo nivel de escrutinio que el poder visible.

El algoritmo que te muestra vídeos de perros bailando también decide qué contenido consume una parte enorme de la población mundial.

Zhang Yiming tiene 69.300 millones de dólares.

Pero quizá su mayor ventaja competitiva no sea el dinero.

Quizá sea que millones de personas utilizan cada día sus productos sin saber quién es.

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